NO DESCUBRIRÁS LA DESNUDEZ [2] LEVÍTICO 18, 6-19

Leemos repetidamente esa frase en el así llamado «Código de Santidad» del libro del Levítico que va del capítulo 17 en adelante y en particular en el capítulo 18 que trata de la santidad sexual, en los versículos 18, 6 al 19:  «No descubrirás la desnudez»  . La frase se repite 23 veces veces en sólo 13 versículos.

Ninguno de vosotros se acerque a una consanguínea suya para descubrir su desnudez. Yo, El Señor. 7 . No descubrirás la desnudez de tu padre ni la desnudez de tu madre. Es tu madre; no descubrirás su desnudez. 8 . No descubrirás la desnudez de la mujer de tu padre; es la misma desnudez de tu padre. 9 . No descubrirás la desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre, nacida en casa o fuera de ella. 10 . No descubrirás la desnudez de la hija de tu hijo o de la hija de tu hija, pues es tu propia desnudez. 11 No descubrirás la desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada de tu padre, que es tu hermana. 12 No descubrirás la desnudez de la hermana de tu padre; es carne de tu padre. 13 No descubrirás la desnudez de la hermana de tu madre; es carne de tu madre. 14 No descubrirás la desnudez del hermano de tu padre; no te acercarás a su mujer; es la mujer de tu tío. 15 No descubrirás la desnudez de tu nuera, es la mujer de tu hijo; no descubrirás su desnudez. 16 No descubrirás la desnudez de la mujer de tu hermano; es la desnudez de tu hermano. 17 No descubrirás la desnudez de una mujer y la de su hija, ni tomarás la hija de su hijo ni la hija de su hija para descubrir su desnudez; son tu propia carne; sería un incesto. 18 No tomarás a una mujer juntamente con su hermana, haciéndola rival de ella y descubriendo su desnudez mientras viva la primera. 19 Tampoco te acercarás a una mujer durante la impureza menstrual, para descubrir su desnudez. 

La prohibición de desnudar, examinar, curiosear la desnudez se refiera tanto al cuerpo de la mujer como al del varón y al propio cuerpo. En el versículo 18,10 se fundamenta así la lista de prohibiciones enumerada «Es tu propia desnudez = tu propia carne». Con lo cual el propio cuerpo parece quedar comprendido en el objeto de esta prohibición. Y parecería fundamentar o ser razón de las demás prohibiciones. En la cultura bíblica, el cuerpo humano, después de la caída original el cuerpo tiene un efecto perturbador y es necesario relacionarse con él de manera ascética

En la tradición tanto judía como cristiana, la prohibición puede ser un eufemismo para referirse a la fornicación misma como la mirada obsesiva u obsesionante del espíritu de lujuria. Así lo explica el Señor cuando se refiere al adulterio que comete ya quien «mira a una mujer deseándola en su interior». Esa mirada es ya «descubrir, o Pero también se refiere a quienes no son consanguíneos con uno mismo sino consanguíneos entre sí. La santidad tiene que ver, pues con la mirada impura y se pierde con ella. De esto se deduce la gravedad de la pornografía impunemente permitida.

EL TEXTO HEBREO leemos en Levítico 18, 6 la cláusula en la que aparece la expresión: «Ningún varón a ninguna consanguínea de su propia carne no se aproximará para descubrir la desnudez de ella» ‘ish ‘ish ‘el-kol-she‘ér besaró lo’ tiqrevú legallôt cerwáh.   Me detengo a continuación para explicar el sentido de 1) la desnudez 2) el no aproximarse o acercarse 3) para descubrir, averiguar, conocer, desvelar, revelar

ANÁLISIS EXEGÉTICO 
c
erwáh – Desnudez
Desnudez, en hebreo se dice: cerwáh ,  Designa no sólo los miembros sino también las partes pudendas, las «vergüenzas», que han de ser cubiertas, que no deben ser ni vistas ni mostradas. La desnudez es un lugar teológico y cultural bíblico judeo-cristiano de tal magnitud que aparece desde las primeras páginas de las Sagradas Escrituras, en Génesis 3           Antes de la caída, el ser humano no estaba vestido y no se avergonzaba de ello. Pero apenas sobreviene el pecado original, cambia su mirada y se fija ya no en la persona sino en su cuerpo. La diferencia entre el ser humano y el animal está en el rostro. lo genital es parte de lo que el ser humano tiene con el animal. 
Diríamos que en el ser humano lo corpóreo es accesorio y funcional. Son las facultades espirituales y en particular la libertad, es lo esencial en relación con lo cual todo lo corpóreo, lo alimenticio y lo reproductivo es instrumental y accesorio y no debe ser lo preeminente. Lo preeminente debe ser la atención a la persona rumbo al parentesco de alianza esponsal. La sexualidad sólo es lícita en un contexto de alianza, es decir de un pacto libre, ajeno a todo parentesco de sangre, al cual excluye.

lo’ tiqre No os acerquéis, aproximéis
No solamente se designa un acercamiento espacial y físico sino también de un previo entrar en conocimiento, un trato más cercano, familiar. Esto incluiría esa llamada telefónica primera o esa invitación a un café o a una cena, o empezar a frecuentar los lugares donde sea posible el encuentro cercano y el trato más frecuente. Se trata pues de todo el proceso de acercamiento, desde el primer «contacto» (lo primero en la ejecución sino también a lo primero en la intención también)
La consecuencia del pecado original, es que pasa a imponerse a la atención como preponderante. Diríase que distractivo de la comunicación que se expresa por el cruce de las miradas y el lenguaje facial. Lo físico también participa como los ademanes, las posturas etc. Sólo lo genital se convierte en vergonzoso a consecuencia del pecado. Y por lo tanto tiene un efecto perturbador sobre el que mira y sobre el que es mirado, de modo que debe ser cubierto para no impedir la comunicación.

La desnudez, por lo tanto, es distractiva y el vestido tiene la función de distraer de «las vergüenzas». Es en su mínima expresión «el taparrabos». Y para que en su misma rudimentariedad no distraiga lo suficiente, el vestido se expande y se pone también al servicio de aspectos de la persona: varón o mujer, niño o adolescente o adulto o anciano, oficio, profesión, dignidad, ocupación, fiesta o luto, etc.

Para internarse en el sentido teológico del pudor y de la evitación y convención social de no cubrir descubrir o de exponer «las vergüenzas» parece conveniente tomar en cuenta lo que puede llamarse el sentido teológico y espiritual de las prendas de vestir: La teología del vestido, o el sentido religiosa de las prendas, más allá de las conveniencias de la utilidad y la higiene que gobiernan su elaboración y su uso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *